viernes, 6 de enero de 2017

Washoe. La chimpancé que se comunica con humanos




Os traigo esta sorprendente historia sobre Washoe, una chimpancé que aprendió a comunicarse con humanos mediante el lenguaje de los sordomudos. Gracias a ello, se pudo conocer la mente en profundidad de este evolucionado simio. Sus pensamientos, sus ideas y el modo de relacionarlas; su memoria y conciencia del espacio y del tiempo, su racionalidad, y hasta sus emociones son tremendamente parecidas a las nuestras.... Tales descubrimientos han transformado por completo la idea que se tenía sobre los animales. Ahora, tenemos pruebas de que ellos no son meras máquinas biológicas; en un grado diferente, tienen los mismos instrumentos que nosotros para aprender y evolucionar en este planeta: cuerpo físico, emociones y mente.


El texto siguiente ha sido tomado de:


Washoe y la voluntaria. Capacidad de comunicación, de relacionarse con los demás y de empatía.

Cuando la NASA acabó sus trabajos con chimponautas, a principios de los 60, cedió a la chimpancé Washoe a los Gardner, un matrimonio de psicólogos que quería realizar un experimento con chimpancés consistente en introducirla en un ambiente humano en el que solo se hable lenguaje de sordomudos. El experimento fue un éxito ya que gracias a la posibilidad de hablar con un chimpancé se pudieron averiguar muchas cosas que no es el momento de explicar en este momento.
En ese trabajo colaboró un joven becario llamado Roger Fouts.
Cuando Washoe cumplió 6 años se empezó a hacer difícil de manejar en un hogar; así que los Gardner no tuvieron más remedio que entregarla a un centro de cría de chimpancés para suministrar a laboratorios. Roger no quiso dejarla sola y marchó con ella.
La vida que vivieron en aquél centro de Oklahoma fue un infierno que terminó cuando Roger, aprovechando el embarazo de Washoe, consiguió un traslado, para ambos, a la Universidad de Washington donde quería demostrar que los chimpancés tienen cultura y como tal pueden pasarla de padres a hijos. La idea de Roger era dejar a Washoe sola con su cachorro y mientras la vigilaba por un circuito cerrado de televisión y ver si ella le enseñaba lenguaje de signos a su pequeño y que tipo de conversaciones tendrían sin presencia humana. Pero, poco antes de partir, Washoe perdió a su bebé.
Sin embargo la Universidad de Washington interesada en el experimento consiguió un jovencito llamado Loulis y lo ofreció para que Washoe lo adoptara.
El experimento fue un éxito y detalle de él ya contaré en otra ocasión.La cuestión es que Roger Fouts es actualmente co_director del Instituto para la Comunicación entre Chimpancés y Humanos, en la Universidad de Washington describe una interacción entre la chimpancé Washoe y una voluntaria que trabajaba con ella cada día.
Esta voluntaria era la favorita de Washoe; probablemente porque estaba embarazada y Washoe gustaba de preguntar por el futuro bebé de su amiga humana.
Un día la voluntaria dejó de visitar a Washoe y cuando semanas después regresó, Washoe mostró su enfado dándole la espalda y marchándose a la esquina opuesta de la habitación.
La voluntaria la llamó repetidas veces sin conseguir que le hiciera caso.
Al final, la voluntaria le dijo
- Washoe, ¿estas enfadada?. No he podido venir antes... mi bebé murió.
Washoe se giró, la miró y le preguntó (con lenguaje de signos)
-¿Lloras?.
La voluntaria, asintió con la cabeza y Washoe le dijo:
- Por favor, persona, abraza.Se fue hacia ella y se abrazaron.
Dos mujeres de distinta especie se abrazaron y consolaron porque las dos habían pasado por lo mismo y cada una de ellas comprendía el dolor de la otra. Esto se llama empatía, y los chimpancés lo tienen, como los humanos.


Si os interesa el tema, leed el siguiente estudio, fruto de la observación de Washoe durante muchos años:

Documental:


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