viernes, 21 de octubre de 2016

Visones

File:Nerz-drawing.jpg
Ilustración de 1927, obra de Gustav Mützel

Este hermoso (y codiciado) animal tiene un carácter de titán. Entre sus atributos de belleza sensual y su agilidad destaca su gran agresividad, su furia, su coraje, su ardor depredador y su valentía. Cuando dos machos se encuentran la pelea fácilmente puede acabar en muerte de uno de los dos, y si un visón entra en un gallinero...no queda gallina con cabeza. No obstante, se sabe de alguna hembra, que tras terminada su leche, se ha sacrificado y se ha dejado comer viva por sus pequeñuelos.
Es magnífica su adaptación al medio, pues es buen nadador, como la nutria, trepa con la agilidad de un gato por los troncos en busca de ardillas, es rápido, curioso e inquieto, y además, sabe imitar bien a la mofeta con su nauseabundo olor, expulsándolo en el momento justo.

Pero toda la fiereza de este bello mustélido se da de bruces contra las rejas que el humano le pone para arrancarle la piel1.

Aquí se relata un antiguo encuentro entre un cazador y uno de estos bravos animales:

"Un día de invierno, hace años, armé una trampa junto a un riachuelo y me dediqué a observarla periódicamente. Varios días permaneció vacía, hasta que una oscura mañana, que no olvidaré jamás, vi preso en ella un animalito pardo. Al acercarme a la trampa, andando sobre la tierra blanda, el cautivo no oyó mis pasos. Estaba agazapado y roía algo con gran diligencia. Cuando estuve más cerca me di cuenta de que se trataba de un visón, y de que lo que roía era su propia pata aprisionada, tratando de soltarse.

Accidentalmente pisé una ramita y el animal levantó la cabeza hacia mí, mirándome lleno de ira. Luego lanzó un chillido y dio un tirón a la cadena que sujetaba el cepo, se precipitó primero contra mí y luego en dirección opuesta, tratando de huir. Con gran valentía y audacia, el animalito estaba listo para oponer su pequeñez contra mí. Sentí vergüenza y decidí ponerlo en libertad.
Con un palo empujé el resorte que mantenía juntas las mandíbulas del cepo, mientras el visón luchaba furiosamente con el palo, astillándolo al hundirle los dientes en la corteza. Aun cuando se abrió el cepo y quedó en libertad con la pata ensangrentada, el animalito continuaba luchando frenéticamente. Al darse cuenta de que estaba libre, emprendió cojeando la retirada. Se detuvo varias veces a mirarme con ferocidad y muy pronto desapareció de mi vista.
El ferviente deseo de vivir que demostró aquel visón me inspiró un profundo respeto y compasión por todas las criaturas vivientes, y nunca más volví a poner trampas. "

George Fichter

Visón europeo:
http://es.wikipedia.org/wiki/Mustela_lutreola


1. Una de las más atroces torturas que el hombre realiza a los animales es precisamente la cría de visones. 

http://www.publico.es/espana/262638/la-matanza-de-visones-en-espana-al-descubierto

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