miércoles, 30 de noviembre de 2016

Poema "El pájaro". Octavio Paz





Pintura: Andrés Rueda: http://andresrueda.blogspot.com/



El pájaro





Un silencio de aire, luz y cielo.
En el silencio transparente
el día reposaba:
la transparencia del espacio
era la transparencia del silencio.
La inmóvil luz del cielo sosegaba
el crecimiento de las yerbas.
Los bichos de la tierra, entre las piedras,
bajo la luz idéntica, eran piedras.
El tiempo en el minuto se saciaba.
En la quietud absorta
se consumaba el mediodía.

Y un pájaro cantó, delgada flecha.
Pecho de plata herido vibró el cielo,
se movieron las hojas,
las yerbas despertaron...
Y sentí que la muerte era una flecha
que no se sabe quién dispara
y en un abrir los ojos nos morimos.

Octavio Paz


lunes, 28 de noviembre de 2016

El agua. Fotografías de Jean-François Hagenmuller




FOTOGRAFÍAS DE JEAN - FRANÇOIS HAGENMULLER



Choque



Dulzura blanca



Juego azul



Armonía



Encallarse



Islas



El caparazón



Tiempo fijo



Ritmos



La ola roja


*


AGUA EN EL AGUA


Quisiera que mi vida
se cayera en la muerte,
como este chorro alto de agua bella
en el agua tendida matinal;
ondulado, brillante, sensual, alegre,
con todo el mundo diluido en él,
en gracia nítida y feliz.

Juan Ramón Jiménez

*

viernes, 25 de noviembre de 2016

"No compres ese perro". Arturo Pérez Reverte





Un artículo muy bueno; para leer y meditar antes de decidirse a tener un perro. Tristemente, las perreras rebosan de perros abandonados por amos que no deberían haber cogido nunca un animal. La insensatez, el egoísmo y la inconsciencia humana las paga duramente la mal llamada "mascota". Un perro no es una mascota, es un amigo, un gran amigo además, y merece la misma consideración que cualquier amigo. Él siempre te considerará así.

 Gracias, Reverte.


NO COMPRES ESE PERRO


No seas imbécil. Ni desaprensivo. No hagas posible que dentro de unos meses algunos te mentemos a la madre al cruzarnos con el resultado de tu indiferencia y tu estupidez. Piénsalo mucho antes de dar el paso irreversible; de complicarte una vida que luego pretenderás solucionar por el camino más fácil. Aún puedes evitarlo. Impedir que te despreciemos, e incluso despreciarte a ti mismo cuando te mires en el espejo. Ya sé, de todas formas, que el autodesprecio es relativo. Tarde o temprano, hasta con las mayores atrocidades en la mochila, siempre nos las apañamos para ingeniar coartadas, justificaciones. Conozco a pocos que, hagan lo que hagan -desde faenas elementales hasta cargarse al prójimo-, no acaben durmiendo a pierna suelta tras unos pocos ejercicios de terapia personal. Aun así, permite que te lo explique antes de que ocurra, primero, y después se te olvide. Resumiendo: intenta no convertirte, innecesariamente, en un hijo de la gran puta.

Sé que tus niños quieren un perro. Que les hace una ilusión enorme y te dan la matraca desde hace mucho. Que tu hija, por ejemplo, te hace babear cuando te abraza y pide una mascota. O que te acabas de separar de tu legítima, y crees que regalándole al crío un animal, y paseando con él los fines de semana, podrás recuperar el terreno perdido, o no perderlo en el futuro. Hay mil razones, supongo. Un montón de circunstancias por las que has pensado comprar un perro estos días, para tus hijos. O para tu mujer. Tal vez para ti mismo. Un perro en casa, por Navidad.

Déjame contarte, porque de eso sé algo. He tenido cinco perros, así que calcula. Y no hay nada en el mundo como ellos. No hay compañía más silenciosa y grata. No hay lealtad tan conmovedora como la de sus ojos atentos, sus lengüetazos y su trufa próxima y húmeda. Nada tan asombroso como la extrema perspicacia de un perro inteligente. No existe mejor alivio para la melancolía y la soledad que su compañía fiel, la seguridad de que moriría por ti, sacrificándose por una caricia o una palabra. He dicho muchas veces que ningún ser humano vale lo que un buen perro. Cuando uno de nosotros muere, no se pierde gran cosa. La vida me dio esa certeza. Pero cuando desaparece un perro noble y valiente, el mundo se torna más oscuro. Más triste y más sucio.

Es muy posible, naturalmente, que aciertes. Que, tras pensarlo bien, tomes la decisión y asumas las consecuencias con feliz resultado. Que comprar un perro para tus hijos, para tu mujer o para ti sea un acierto. Que su compañía cambie vuestra vida para bien. Que os haga más conscientes de ciertas cosas. A menudo, un perro acaba haciéndote mejor persona. Te hace sentir cosas que antes no sentías. Sin embargo, no siempre es así. Un perro en el lugar inadecuado puede volverse un drama. Una incomodidad para ti y los tuyos. Y una tragedia para él.

Permíteme imaginar lo que podría ocurrir. Que vayas a la tienda, elijas a un perrito delicioso, y eso te valga gritos de alegría y besos familiares. No hay nada tan simpático como un cachorrillo. Al principio todo serán incidentes graciosos y situaciones tiernas. Luego, si vives en piso pequeño o lugar inadecuado, las cosas pueden ser diferentes. Un perro exige cuidados, gastos, paseos, limpieza, comida. No aparece y desaparece cuando conviene. Es un miembro de la familia con derechos y necesidades, que exige pensar en él cuando se planean vacaciones, e incluso una simple salida al cine o a un restaurante. A eso añádele la educación. Un perro mal educado puede convertirse en una pesadilla familiar y social. Además, cada uno, como las personas, tiene su carácter. Punto de vista y maneras. Eso exige un respeto que no todos los humanos somos capaces de comprender.

A estas alturas, sabes dónde voy a parar. Si eres de esa materia miserable de la que estamos hechos buena parte de los seres humanos, acabarás abandonándolo. Un viaje en coche a un campo lejano, una gasolinera, una cuneta. Abrir la puerta para que baje y seguir tu camino, acelerando sin atender los ladridos del chucho que correrá tras el automóvil hasta quedar exhausto, desorientado, incapaz de comprender que su mundo acaba de romperse para siempre. El resto no hace falta que lo detalle, pues lo sabes de sobra: él nunca lo haría, y todo eso. Los niños preguntando dónde está el perrito, papi, y tú oyendo aún esos ladridos que dejabas atrás. Avergonzado de ti mismo, o tal vez no. Ya dije antes que un rasgo del perfecto hijo de puta es arreglárselas para que sus actos acaben por no avergonzarlo en absoluto. Así que voy a pedirte un favor. Por ti, por mí, por tus hijos. Antes de ir a la tienda de mascotas esta Navidad, mírate al espejo. Y si no te convence lo que ves, mejor les compras un peluche.

Arturo Pérez Reverte  http://www.perezreverte.com/

Semanal 24/1272012

martes, 22 de noviembre de 2016

Documental "La vida secreta de las plantas" de David Atemborough



Me gustaría recomendaros estos documentales sobre plantas. Son los más emocionantes que he visto. Se aprende mucho con ellos sobre su floración, su adaptabilidad, su simbiosis con los insectos, su "inteligencia", etc, etc...  Son Maravillosas.

Si os gustan las plantas, no os los perdáis; ellas nos hacen practicar el bello deporte del asombro :)

"La vida privada de las plantas", 6 documentales del divulgador científico David Atemborough

Los podéis ver aquí:

http://www.documaniatv.com/naturaleza/la-vida-privada-de-las-plantas-3-la-floracion-video_e2307aebd.html



sábado, 19 de noviembre de 2016

Joyas del agua

Quién podría imaginar que en el agua habitan seres tan peculiares, brillantes y coloridos. En ella respiran, comen, luchan, se reproducen y mueren. A la espalda del gran mundo siempre, ocultamente; sin importarles que ningún ojo humano pueda contemplarlas. Pero la técnica ha ampliado nuestra vista y nos revela, como en el fascinante macrocosmos, un microcosmos lleno de sorpresas. De pronto, para nosotros han brotado células con personalidad propia de un simple charquito de agua; empiezan a rebullir joyas en el agua silenciosa.
La ley de la vida no deja de trazar sus pasos invisibles, y ahora sabemos que el agua también late.

Las algas que aparecen aquí pertenecen a la familia de las desmidiáceas. Son algas de simetría perfecta que suelen habitar en lagos, turberas y lagunas de montaña. Como solo soportan ambientes no contaminados su presencia es indicadora de la pureza del agua de un lugar.
Han sido tomadas de lugares montañosos de la mitad norte de España.
La técnica usada para la fotografía microscópica es la de fondo oscuro y luz polarizada.

Todas estas bellas imágenes pertenecen al "Proyecto agua", una excelente colección de fotografías donde cada ser retratado esta descrito con una visión científica no exenta de ternura y poesía.
En su serie de galerías aprenderemos, y nos maravillaremos, de estos pequeños seres acuaticos.

La vida oculta del agua:


UNA ESTRELLA PARA OTRA <span class=

ESTELLA ** / ** ONE STAR FOR ANOTHER STAR">
Cosmarium brebissonii


PARA SUMAR A TU HOMENAJE, SANTIAGO...A SANTIAGO <span class=

CASTROVIEJO">
Micrasterrias denticulata


ESTRELLA PARA COMPARTIR, <span class=

MICRASTERIAS ROTATA">
Micrasterias oscitans


A PILAR GIL: <span class=

MICRASTERIAS OSCITANS">
Micrasterias rotata (desmidiácea)


MAGIA EN EL AGUA *

Staurastrum gracile (la estrella, desmidiácea) y Synedra (su alargado acompañante, una diatomea)


PARA JOSÉ MANUEL <span class=

ORTIGUEIRA, ALMA DEL ATENEO FOTOGRÁFICO">
Micrasterias thomasina


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EUASTRUM DE COLORES">
Euastrum verrucosum


ESTRELLA DE BUENOS DESEOS

Staurastrum arctiscom


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STAURASTRUM ARCTISCON BRILLA EN LA NOCHE">
Staurastrum arctiscon


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XANTHIDIUM ARMATUM EN UN DOBLE ESPEJO">
Xanthidium armatum


Euastrum oblongum


SUCESIÓN DE BELLEZA, <span class=

SPONDYLOSIUM ** / ** A SERIES OF BEAUTY: SPONDYLOSIUM">
Spondylosium

viernes, 18 de noviembre de 2016

El cisne que buscaba un amigo



La soledad para algunos animales es tan intolerable como para los humanos. Este relato, verídico, así lo ilustra.

"El lugar se llama Little Chelmsford Hall, situado cerca de Chelmsford, y los testigos son Lady Pennefather y su amiga Miss Guinnes, que reside con ella. Cerca de la casa hay un lago artificial de considerable longitud, alimentado por un arrollo que corre por el campo, entrando por un extremo y saliendo por el otro. Lago y arroyo se hallan poblados por truchas, y en el primero hay un par de cisnes. Tres o cuatro años atrás, éstos criaron a otro, un pequeñuelo huérfano, al cual, después de algunos meses, cuando ya estaba bien crecido, empezaron a perseguir. El pichón, sin embargo, no podía soportar la soledad, y, aunque lo expulsaban furiosamente cien veces al día, volvía otras tantas junto a ellos. Llegó un momento en que lo castigaron tan despiadadamente que abandonó todo intento amistoso y se retiró al otro extremo del lago para hacer de esa parte su hogar.
En esos días, la señorita Guinnes empezó a pintar a la acuarela una serie de bosquejos de aquella parte del lago, y su presencia fue una felicidad para el cisne. Al verla aparecer, invariablemente se dirigía hacia ella nadando con gran rapidez, dejaba el agua y la seguía hasta que ella tomaba asiento para hacer su bosquejo, con lo que el cisne se instalaba también a su lado y allí permanecía contento, hasta que ella terminaba. Esto continuó por cinco o seis semanas, hasta que Miss Guinnes concluyó de pintar sus acuarelas y se marchó para pasar una temporada en casa de otros amigos. De nuevo el pobre pájaro se quedó solo y triste, hasta que llegó un hombre encargado de trabajar en los arbustos cercanos al lago; cada mañana salía del agua para recibirlo, y pasaba todo el día en su compañía. A su debido tiempo el hombre dio fin al trabajo que le habían encomendado y no volvió a ese lugar. Una vez más el cisne fue muy desgraciado, y el ama de casa sentía gran lástima por él, pues en cuanto la veía aparecer cerca del lago daba muestras de un ansioso deseo por estar con ella, y de una profunda tristeza cuando ella se alejaba. Pero, de pronto, hubo un cambio en su conducta; ya no se le vio esperando ansiosamente a un visitante. Ahora parecía completamente satisfecho de estar solo, y se quedaba descansando en el mismo lugar del lago durante una hora entera, flotando serenamente o avanzando con tan lenta y suave propulsión de sus remos como para parecer casi estacionario. Era, por cierto, un cambio asombroso, pero bien venido, pues la infelicidad del cisne había empezado a entristecer a todos, y ahora parecía que la pobre criatura se hubiera reconciliado con su vida solitaria. Poco después se descubrió la razón de este cambio al ver que el cisne no se hallaba solo después de todo, sino que tenía a un amigo constantemente con él: ¡una gran trucha!
El pez ocupaba su lugar en el agua al lado del cisne, casi en la superficie y juntos descansaban y juntos se movían como si fueran un solo ser. Los primeros que lo vieron apenas sí podían dar crédito a sus ojos, pero pronto comprobaron que esta cosa extraordinaria había ocurrido realmente, que esos dos seres tan mal adaptados el uno al otro se habían convertido en verdaderos camaradas.
[] Podemos suponer que su conducta (la de la trucha) obedecía al provecho que sacaba de tal compañerismo; que al alimentarse el cisne junto a la orilla proveía accidentalmente de alimento a la trucha al provocar la caída de pequeños insectos al agua. [] Yo pienso también que es posible que el cisne haya tocado o dado golpecitos en el lomo de su extraño amigo con el pico, como suele hacerlo por vía de caricia un cisne con otro cisne, y que este contacto fuera del agrado de la trucha. Los peces experimentan tanto placer en ser golpeados suavemente como las criaturas que llevan piel o escamas. Yo he levantado muchas culebras y más de un sapo salvaje, y muy pronto he vencido su indomabilidad hasta el punto de que demostraran contento por estar en mis manos, con solo palmearles el lomo.
Queda por relatar el fin de esta historia. Un día llegó a la posesión un visitante de Londres, el cual, por ser un gran pescador de caña, se levantó muy temprano a la mañana siguiente y se dirigió al lago para tratar de obtener una trucha para el desayuno. Regresó a eso de las ocho, y al encontrar ya levantada a su huéspeda, le exhibió orgullosamente la trucha que había capturado. Él no pensaba conseguir una tan grande, y nunca se olvidaría de haber pescado ésa, en particular, por otra razón. Algo extraordinario había ocurrido cuando la levantaba. Uno de los cisnes estaba en el agua y siguió a la trucha cuando ésta mordió el anzuelo, y la siguió también a tierra cuando él la recogió, dirigiéndose contra él y atacándolo con la mayor furia. ¡Gran trabajo le costó defenderse y alejarlo de allí!
- ¡Oh, qué lástima!-. ¡Usted ha matado al amigo del pobre cisne!
Desde ese momento el cisne fue más desdichado que nunca; el verlo era positivamente doloroso para mis compasivos amigos, los cuales, al saber poco después que unos conocidos de otra parte del país deseaban tener un cisne, se lo enviaron de buen grado. "

W.H. Hudson, "Aventuras entre pájaros". 1944

martes, 15 de noviembre de 2016

Canto de un zorzal al amanecer



                                                                          Foto de Paco Choclán


SOLO DE AVE

Si gozas con el finísimo encaje de los arpegios de un violín; si el borboteo de un torrente en la montaña te desliza hacia la paz más honda; si al tumbarte sobre la hierba te regocijas con el mullido tacto de la hoja en crecimiento; o si el entrecortado impulso de las piernas de un recién nacido, buscando el tacto del mundo, te parece delicioso; si, en fin, los innumerables destellos de gracia esparcidos por la materia dulce de nuestra Tierra te iluminan, no menos lo hará el canto de este ave.
Mi consejo es que la busques a comienzos de julio, por un pequeño prado de montaña rodeado de bosque; que descanses una noche al raso; que te lleves la luz de las estrellas a tus sueños y luego te dejes despertar por el silencioso amanecer. Cuando puedas distinguir en la tenue luz a las soñolientas hojas de los árboles, él comenzará su canción. No esperes un canto al modo que entendemos los hombres. Es más bien un monólogo musical, vertido al aire fresco sin conciencia de ser escuchado por ciervos, abetos, tréboles o humanos. Es una entrega gratuita para solaz de tus sentidos recién despertados. Él no verá tus ojos abiertos, pero entrará en tus oídos acariciándote desde el tímpano hasta el alma. Te parecerá que aquel sonido no está ubicado en ningún lugar mortal; tendrás la sensación de que viene del fondo de un río celestial; no reconocerás ninguna nota: todas te parecerán nuevas, de la sustancia de los sueños, recién creadas. Serán salpicaduras de luz mojándolo todo de plata; ondas líquidas viajando por el aire, trenzadas en la paz.
Y notarás repentinamente que los trinos libres se cortan: el pájaro medita. Decide un cambio. Y continúa después con el más imprevisible de los sonidos: una palabra redonda, modulada en dirección contraria, al capricho puro de la inspiración. Ahora, una frase larga y atrevida. Ahora una dulce y arremolinada; un bucle estremecido y después, silbidos de viento liberado.
Inventor, poeta o garganta de promesas: así llamarás a tu zorzal. Cuando vuelva el silencio, se te hará grande la mañana, te parecerá que se ha quedado sola. Lo llamarás de nuevo, para no perder esa fragancia inabordable que te dejó. Y él te responderá a lo lejos, desde el tiempo de tu mente, durante muchos días, para dejarte su vivo alimento de belleza.


Texto: Maite Sánchez Romero
Zorzal escuchado en los Pirineos, Circo de Pineta.


(Ignoro si era un zorzal común o charlo, ya que no lo pude ver. No sé si todos los tordos cantan tan creativamente o éste era un genio).